Las baquetas
Muchos bateristas debutantes piensan que es necesario trabajar con
baquetas pesadas con el pretexto de desarrollar los músculos y las
muñecas. Nada más erróneo que esto. El peso de una baqueta gruesa gen
era una inercia más grande, y para conseguir un sonido a lo John Bonham
o Jeff Porcaro, es necesario también poseer su pegada; será trabajando
con baquetas ligeras como aumentareis vuestra viveza, y podréis
adquirir así una buena pegada. Por el contrario, para soltar vuestras
muñecas podéis utilizar baquetas pesadas, tocando con ellas dulcemente
y elevando cada baqueta lo más alto posible sin alzar demasiado el
antebrazo. Un pequeño consejo: No busquéis trabajar cinco horas del
tirón hasta tener ardiendo las muñecas; es preferible espaciar en la
jornada varias secuencias de trabajo de quince minutos.
Baquetas y estilos musicales
Y ahora estamos ante un gran dilema: muchos bateristas cuando van a las
tiendas de instrumentos piden unas baquetas de jazz, rock , pop, etc. Es
evidente que para tocar jazz (por ejemplo) que es una música que se
interpreta en lugares pequeños en la mayoría de los casos, el tipo de
baquetas utilizado será normalmente un modelo fino, que raramente
veremos utilizar a un baterista de hard-rock. Pero no obstante esto no
impide ver a buenísimos bateristas de jazz utilizando baquetas gruesas
y a no menos buenos bateristas de rock utilizando modelos finos. Todo
esto os puede hacer comprender que la elección de unas baquetas no está
en función de un estilo de música determinado, sino en función de
vuestra propia cualidad y personalidad al tocar, y por supuesto en
función de las prestaciones sonoras.
El sonido de las baquetas
Es fácil probar con dos modelos de baquetas diferentes tocando sobre el
mismo platillo. Podréis comprobar cómo cambia el sonido de una baqueta
a otra, ya que cada baqueta produce un sonido particular; una bellota
alargada (Fig. b y d) dará un sonido cristalino, mientras que una
bellota redonda (Fig. a y c) dará un "ping" bastante pronunciado y
preciso. Por otro lado, la elección del diámetro es determinante en el
volumen y proyección sonora, independientemente del tipo de bellota que
nos guste. Sobre los parches, la elección de la longitud de¡ cuello de
una baqueta será el factor determinante en lo concerniente a la
ejecución, y por consecuencia en la diferencia de sonido: un cuello
largo (Fig. e) da una sensación de elasticidad y a la inversa, un
cuello corto (Fig. f) una sensación de dureza. Es cosa vuestra, en
función de vuestra pegada y afinación de vuestra batería, el testar y
elegir bien la longitud del cuello ideal. Sobre las baterías
electrónicas es necesario también elegir bien la longitud del cuello de
las baquetas según el tipo de "pad". Por ejemplo, sobre baterías
electrónicas de "pads" de goma, un cuello largo sería el adecuado. Sin
embargo sobre baterías en las que los "pads" están montados con parches
y el tacto es más flexible, el control de la dinámica es más fácil con
un cuello corto.
Los diferentes materiales
Tres tipos de madera son dominantes en la fabricación de baquetas: el
hickory (jicoria), maple (arce) y el oak (roble). El hickory (árbol de
América del Norte) es de una madera muy fibrosa, de densidad media que
tiene la tendencia a deshilacharse en lugar de romperse. Las baquetas
de hickory representan la mayoría de los modelos fabricados. El arce
(árbol de Canadá) tiene la particularidad de ser muy ligero y
relativamente resistente; permite elegir baquetas gruesas sin pesar
demasiado. El oak (especie de roble exótico) es utilizado por algunos
fabricantes asiáticos. Su densidad, más elevada que la del hickory,
ofrece la posibilidad inversa a la del arce: elegir una baqueta fina y
pesada al mismo tiempo. Existen también baquetas fabricadas en
materiales compuestos (poliuretano de carbono, fibra de vidrio, etc.)
que últimamente están teniendo una buena aceptación en el mercado
(Ahead, Acuarian, etc.). Los fabricantes de estas baquetas tienden a
aproximarse a las cualidades sonoras que ofrece la madera, pero con la
ventaja de una robustez y duración superior. Aunque las primeras que
aparecieron en el mercado no estaban demasiado conseguidas, hay que
reconocer que han mejorado mucho últimamente.
En las tiendas
No es necesario llevar un pesacartas para pesar las Baquetas, como
hacen algunos bateristas. Las baquetas están hechas en madera, y la
madera tiene nudos, y cerca de estos nudos la densidad es más elevada.
Tomemos el caso de dos baquetas de peso idéntico. Una de ellas está
tallada en su parte inferior cerca de un nudo, ¡mala suerte! La otra lo
tiene en su parte superior, y cuando las cojamos para tocar, notaremos
sin dudas un desequilibrio flagrante entre las dos. Esto es un ejemplo
¡olvidad pues los pesacartas! Para elegir un par de baquetas bien
equilibradas es necesario testar varios pares fiándoos de vuestras
propias sensaciones. No es necesario pedir docenas y docenas de
baquetas al vendedor. Hay que hacer rodar las baquetas sobre el
mostrador para comprobar si están torcidas, sin buscar la perfección
absoluta (es imposible), y para ver que la baqueta no parezca un "arco"
o un "bumerang". Referente a la longitud de las baquetas es necesario
que os fiéis de vuestro propio tacto. No obstante, debéis saber que
unas baquetas largas tendrán más inercia que unas cortas. Existen
algunos modelos con bellotas de plástico, lo que hace incrementar por
tanto el sonido cristalino y el ataque de la baqueta.




